Alájar es naturaleza viva, patrimonio serrano y espiritualidad en torno a la Peña de Arias Montano.
Alájar es un municipio de la provincia de Huelva, en Andalucía, España. Se encuentra en pleno Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. La principal fuente de ingresos del municipio es el cultivo de olivos y frutales, así como la ganadería y productos derivados. En la actualidad se está potenciando el turismo rural como fuente de riqueza. El casco urbano de Alájar está declarado Bien de Interés Cultural en la categoría Conjunto Histórico Artístico desde el año 1982.
El término municipal posee cuatro aldeas, visitarlas es un viaje al pasado, a cómo vivían nuestros antepasados cuando dependían del campo y de los animales. Los Madroñeros al este, El Calabacino al oeste y El Collado y El Cabezuelo al suroeste. Son cuatro estampas que la mirada sensible de la poesía, la pintura y la fotografía sabrá apreciar en su rústica y añeja belleza.
Alájar, de casitas blancas y calles estrechas y empedradas. Algunos de sus bares y restaurantes destacan por sus platos típicos serranos. Se encuentra dominado el pueblo por la Peña de Arias Montano, impresionante risco que acuna en su cumbre una ermita del siglo XVI.
El nombre de Alájar proviene de la palabra árabe que significa piedra, ya que es en realidad un acantilado pedregoso el que domina el pueblo y preside la vida de sus 836 habitantes. En esta peña llamada de "Arias Montano" (en memoria del heterodoxo ministro de Felipe II que cuando se jubiló, se estableció en estas tierras) se encuentra la Ermita de Nuestra Señora de los Ángeles. Desde la peña se divisa el encantador pueblo de Alájar con su silueta blanca contrastando con el verde de los bosques y dehesas que lo rodean. Está usted visitando una de las mejores zonas donde se cría el cerdo ibérico. Existen tiendas para comprar todo tipo de chacina y por supuesto el tan preciado jamón de bellota.
La reserva de vida salvaje más importante de España, PARQUE NACIONAL DE DOÑANA, está a 2 horas de viaje. Éste es uno de los últimos recodos salvajes de Europa, visitado por una gran variedad de aves migratorias y uno de los escasos refugios del lince ibérico. En la costa de Huelva encontramos pueblos de pescadores y algunas de las mejores playas de toda España. También, Sevilla, la capital de Andalucía, está a una hora de aquí.
Las primeras referencias históricas que se poseen hablan acerca de dos aldeas: Alfajar de arriba (ermita) y Puebla del Valle (localidad), con unos 20 vecinos en 1480. Esta villa quedó encuadrada en el Reino de Niebla antes de la Reconquista. Durante la segunda mitad del siglo XVI adquiere cierto renombre debido a la Peña de Los Ángeles donde se retiró a descansar Benito Arias Montano después de sus trabajos sobre la Biblia Políglota y su participación en el Concilio de Trento.
También destacó por la explotación de yacimientos de plomo y plata. En 1702 se le concedió el título de Villa.
· Iglesia de San Marcos: Es de finales del siglo XVI y quedó afectada por el terremoto de Lisboa de 1755 por lo que fue reconstruida a finales del siglo XVIII. Destaca su torre, acabada con posteridad, que se considera la torre más alta de la provincia de Huelva, compuesta por tres cuerpos y rematada con pináculo. Las grandes dimensiones, en comparación con el desarrollo urbanístico de siglos anteriores, apuntan a un momento histórico de gran importancia en el municipio: su consolidación como villa independiente del Condado de Aracena, Real Provisión cedida por Carlos II en 1700.
· Fachada Regionalista: es todo un homenaje a la ecléctica arquitectura regionalista andaluza: neorenacimiento, neomudéjar, modernismo, una explosión de colores y estilos combinados con el toque particular de la arquitectura andaluza.
· Plaza de España: En este espacio se sitúa el consistorio civil de la Villa de Alájar y se encuentra una de las casas populares más singulares. Sus paredes son flores de diverso colorido que sus dueñas miman todo el año, un patrimonio inmaterial legado a las generaciones a las que hacen relevo en una simbiosis de estética inigualable.
· Plaza vieja: Es una de las plazas más antiguas del pueblo, quedando enmarcada entre el moderno trazado del casco antiguo, que se desarrolla alrededor de la iglesia, y el antiguo trazado de clara influencia islámica, que atesora en la distribución de sus calles secretos bien guardados que sólo la mirada curiosa podrá desvelar.
· Casa de la Cultura: Exposición de Antonio Milla. Este artista revolucionó la escuela sevillana de pintura en la mitad del siglo pasado y abrió las fronteras geográficas de Andalucía a las nuevas tendencias pictóricas europeas, con un marcado carácter renovador, pero sin caer en la cotidianeidad de las magnificencias, con la sencillez y la sensibilidad propias de un personaje capaz de ver en lo local la belleza y particularidad que lo caracteriza. El pueblo de Alájar cuenta con gran parte del legado pictórico del que fue nombrado Hijo predilecto y expone una panorámica de su producción artística en la casa de la cultura.
· Callejas islámicas: "Alájar", de terminología árabe, indica el importante legado que la cultura musulmana ha otorgado al municipio: pequeñas callejuelas de blanca cal que se tejen a la piedra de las calles, pequeñas puertas y ventanas entrelazadas protegidas por la rojiza teja vana. Olores y colores donde el sonido del silencio adquiere su sentido, herencia árabe que nos ayuda a entender el modo de la vida serrana antaño.
· Ermita de San Bartolomé
· El Calabacino: Se accede, justo enfrente de la salida del Alájar, por el oeste. Un camino precioso que lleva primero a una típica fuente y luego a las desperdigadas casas de esta aldea, integrada en el entorno natural, sin calles reconocibles y conservando un sabor muy campestre. Allí se puede visitar la curiosa ermita de la Santísima Trinidad, construida en 1749. Se trata de un templo constituido por un sólo ámbito de planta cuadrada, cubierto por bóveda vaída, y tres profundas hornacinas de planta rectangular, cubiertas con bóvedas de cañón. Conserva un pila de agua bendita del siglo XVIII y un lienzo de la Santísima Trinidad de la misma antigüedad Es, probablemente, uno de los núcleos poblacionales más antiguos del entorno.
· Los Madroñeros: Se accede desde Alájar por un recomendable sendero de unos dos kilómetros, que parte del barrio del Nogalejo. Se conserva la aldea tal como estaba en el siglo XIX, puesto que carece aún de alcantarillado, electricidad, urbanizado de calles ni ningún adelanto moderno. Al no tener población estable, son los vecinos de Alájar que conservan allí alguna vivienda heredada los que mantienen el aspecto y la buena apariencia de las típicas casas de la aldea. Cuenta, además, con dos fuentes y dice la leyenda popular que no fue conquistada por los franceses, debido a su situación entre varios cerros que la hacen ‘invisible’ desde cualquier punto de observación de los alrededores. Además de andar por sus pequeñas y añejas callejuelas, también podemos visitar la iglesia de la Virgen de la Salud, o continuar camino, en dirección este, hacia Linares de la Sierra.
· El Cabezuelo: A esta pequeña y sencilla aldea se accede desde la misma carretera por la que se accede a la aldea de El Collado, una vez pasada esta. No dispone de templo religioso. El Cabezuelo festeja a finales de mayo la Santa Cruz, en el que se dejan ver trajes regionales ancestrales.
· El Collado: Es una pequeña y sencilla aldea ubicada justo al sur de la carretera a Santa Ana La Real, desde la que tiene su respectivo acceso. Carece de iglesia, y parte de su población habitó en ella de forma temporal, en fines de semana y vacaciones de verano.
· Monumento Natural "Peña Arias Montano": Se encuentra a un kilómetro del pueblo, donde hay una estatua del humanista esculpido por Eugenio Hermoso en 1927. La Peña de Arias Montano es un monumento de la naturaleza de gran valor paisajístico e histórico. Se asienta sobre una masa travertínica asociada a la surgencia de agua procedente del acuífero interior que forma numerosas cuevas, galerías y un supuesto lago subterráneo. En esta ubicación confluyen armónicamente suavidad de los climas y amplitud de los cielos, y el rumor del agua cristalina que forma en algunos inviernos sonoras cataratas. La belleza del paisaje, la abundancia de agua y la ubicación, cerca de zonas metalúrgicas, hizo de la Peña un lugar clave de ocupación antes de la Edad Moderna, desde tiempos prehistóricos hasta la Edad Media. Así, la Peña se conforma como un yacimiento único para el conocimiento de la historia y la cultura de la provincia de Huelva. Los numerosos restos arqueológicos, como útiles cerámicos, restos óseos o herramientas de piedra son de gran importancia para el estudio de una época poco documentada en la historia serrana y provincial. Asentamientos del Calcolítico, de la Edad del Bronce, de época romana, ibero-púnica y musulmana comparten un enclave con importantes valores naturales y paisajísticos. En los valores naturales de la Peña imprimiría sus aspiraciones e intereses un sabio que será clave para el humanismo serrano del siglo XVI, la corte de Felipe II y las relaciones internacionales de la corona española: Benito Arias Montano, humanista del siglo XVI, fue una figura clave en la corte de Felipe II y en las relaciones internacionales de la corona española. Su vinculación con la Sierra de Aracena y Picos de Aroche dejó una profunda huella en la historia cultural de la zona. Desde 1578, Montano realizó expediciones arqueológicas y espeleológicas en la región, estudiando sus cuevas, formaciones geológicas y restos históricos. También creó un jardín botánico y un museo donde reunió objetos procedentes de Europa y América: monedas, raíces, plantas, minerales, libros exóticos, conchas y diversos instrumentos científicos. Quien visita este lugar puede disfrutar de la paz, los cielos estrellados y la belleza del paisaje que inspiraron al sabio serrano.
· Ermita de la Reina de los Ángeles: Se trata de un edificio heterogéneo formado por agregaciones a un pequeño templo. Si bien fue mandada a reedificar por el mismo Arias Montano en el siglo XVI, dándole altura y anchura, no tenemos datos sobre la antigüedad del anterior santuario, si bien todo apunta a que se remonta a los tiempos de la repoblación cristiana, a lo largo del siglo XIII, en relación con la imagen gótica crisoelefantina de Nuestra Señora de los Ángeles. Consta de nave, presbiterio y camarín, además de sacristía y vivienda. El primer legado documental es un proyecto de Reglas de la hermandad matriz, aprobado por el Arzobispo de Sevilla con fecha de 1555, copia de otro anterior de 1528.
· Espadaña y Garitas: Situada al borde de la meseta de la Peña Arias Montano, y asomándose al enorme balcón, se encuentra una pintoresca espadaña de estilo neoclásico acompañada de sendas garitas apilastradas, de planta circular y bóveda de media naranja, ambas de estilo renacentista. La construcción de la espadaña (quizás reconstrucción) data de principios del siglo XVIII, y fue obra del arquitecto Juan Martín Carnes. En el imaginario popular se escucha el eco de lo que se cree un símbolo de la independencia de Aracena, y la exención de Villa otorgada por Carlos II en 1700. Sin embargo, la estética de la construcción, cuyas proporciones parecen coincidir con la arquitectura sagrada, hace volar la imaginación hasta la mano del humanista español.
· Pirámide Truncada: Al lado de la garita de poniente se eleva una pirámide de base cuadrada que, junto a la que existía en el lado de levante, estaba coronado con dos campanas que permitía al ilustre sabio comunicarse con los vecinos del pueblo mediante toques preacordados. La memoria colectiva transmite que fueron mandadas a construir por Arias Montano en homenaje a la visita de Felipe II y Gabriel de Zayas (secretario del rey). El rey tenía constancia de las maravillas del paraje por la correspondencia mantenida por el propio Arias Montano, en la que describía con lujo de detalles el valor natural y paisajístico, y en la que le transmitía el deseo de legarlo como patrimonio regio debido a que todas las partes necesarias para la recreación de un Príncipe tiene este lugar.
· Portada Almohadillada: Consta de dos semicolumnas y un arco además de las mochetas en derrame y unos arranques de muros de contrafuertes. Su filiación está muy clara dentro de la arquitectura renacentista. Aunque no conocemos con exactitud la funcionalidad de la misma, de la lectura de la relación de bienes que Arias Montano declara en la Peña, se podría desprender la posibilidad de que fuera la puerta de entrada (y elemento diferenciador) a su villa renacentista, compuesta por sendos jardines y dependencias destinadas al hospedaje, estudio, colecciones y biblioteca.
· Centro de Interpretación “Arias Montano”: Está dotado de información sobre la figura del personaje: su biografía, su obra, su relación con la Peña y la comarca, así como sobre su importancia en el desarrollo de la historia de España en el siglo XVI y, especialmente, para el desarrollo humanístico de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Se ofrece una reconstrucción del museolum del humanista para dar a conocer, didácticamente, sus aspiraciones, sus inquietudes y altura intelectual. Un espacio en la Peña que podría haber constituido el primer museo moderno de Andalucía.
· Las Lapas: El vertical que forma la meseta de la Peña de Arias Montano está formado por un conjunto de cuevas y abrigos naturales conocido como “Las Lapas”. Es un fenómeno irrepetible de la naturaleza: un corte natural formado en tiempos holocénicos (hace 11.000 años). Los recovecos naturales han sido usados por la humanidad ya desde tiempos prehistóricos (lo más significativo es un depósito funerario de la Edad de Bronce con un ajuar cerámico completo que se encontró en la “Cueva del Cráneo”, y que actualmente puede visitarse parcialmente en el Museo Provincial de Huelva), pero también han servido de refugio y morada de eremitas y anacoretas que a lo largo de los siglos han encontrado en las faldas de la Peña un lugar idóneo para habitar.
Fiestas patronales de San Marcos el domingo más próximo al 25 de abril, la Romería de San Bartolomé el fin de semana más cercano al 24 de agosto en el paraje Los Llanos de Orullos, la Romería de la Virgen de los Ángeles (7 y 8 septiembre) en la Peña de Arias Montano. Fiesta de Nuestra Señora de la Salud en la aldea de Los Madroñeros el último domingo de agosto y la Festividad del Voto el domingo siguiente al 8 de septiembre. Además el 7 de septiembre se celebra la fiesta del poleo amenizada por la Banda de Música.
La gastronomía alajeña apuesta por el producto local, de proximidad y de calidad. Las especialidades de la zona son las carnes y chacina del cerdo ibérico, los quesos de cabra, los revueltos de setas, las migas, el bollo de papa y la castaña. Se deben probar también las mermeladas y dulces ecológicos que recuperan recetas ancestrales con un aire completamente innovador. El Gazpacho, dulces como las tortas de manteca, los piñonates, los fritos de rosa o los pestiños con miel de jara.
Senderos: Por su ubicación, Alájar disfruta de una gran variedad de paisajes. Su término municipal engloba la transición de la sierra más alta y abrupta por el norte hacia la zona de suaves dehesas por el sur, con varias riberas que sirven de enlace entre ambos.
· Ruta de los Molinos: Alrededores de la Ribera de Huelva. Distancia: 7 km. Dificultad: muy baja. Temática: antropización del entorno El aprovechamiento de los recursos naturales y el desarrollo tecnológico-industrial nos ha legado construcciones tan interesantes como los molinos de rodezno, que acompasan el lento ritmo del paisaje de ribera. Recomendado para todos los públicos.
· Ruta de las Aldeas: Alájar – Los Madroñeros – El Cabezuelo – El Collao – El Calabacino – Alájar. Distancia: 11 km. Dificultad: baja. Temática: las necesidades de los tiempos reflejadas en las diferentes tipologías arquitectónicas Didáctica y amena forma de aprender el devenir y la relación entre las sociedades y su entorno, disfrutando de emplazamientos estratégicos. El camino es fácil, pero se recomienda para adultos por la distancia a recorrer.
· Ruta nocturna: Alájar – San Bartolomé. Distancia: 16 km. Dificultad: media. Temática: la observación de estrellas como forma de conectarnos con la naturaleza. La zona cuenta con el máximo certificado de calidad de observación de estrellas de la Fundación Starlight. El camino no es muy complejo y existe un carril que guía hasta el final; sin embargo, la orografía del terreno en el camino de vuelta, marcada por pendientes abruptas en determinados tramos, aumenta la dificultad del recorrido.
· Ruta patrimonio natural: Peña de Arias Montano (Alájar) – El Valle Escondido (Linares de la Sierra) – Gruta de las Maravillas (Aracena). Distancia: 17 km. Dificultad: media. Temática: patrimonio natural del paisaje y de los monumentos naturales. El camino comenzará con dehesas y olivares, dando paso a los huertos de El Valle Escondido para finalizar en un auténtico tesoro de la naturaleza subterránea: la Gruta de las Maravillas. La dificultad del camino reside en la distancia, aunque también hay tramos estrechos y de poca firmeza.
· Ruta paisajes de otoño: Alájar – La Peña de Arias Montano – Castaño del Robledo – Galaroza – Fuenteheridos – La Peña de Arias Montano – El Calabacino – Alájar. Distancia: 24 km. Dificultad: media–alta. Temática: los paisajes del otoño, el castañar de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Este camino se recomienda a aficionados o iniciados en el senderismo, debido a las pendientes continuas en el tramo Alájar – Castaño del Robledo. Aunque es precioso todo el año, el otoño lo vuelve mágico.
· Ruta gastronómica: Alájar – Saltos de Joyacarrón (Santa Ana la Real) – Jabugo – Castaño del Robledo – Peña de Arias Montano – El Calabacino – Alájar. Distancia: 34 km. Dificultad: alta. Temática: productos gastronómicos en el encuentro entre ecología y excelencia; jamón de Jabugo, setas de temporada y castañas convierten la oferta hostelera de la zona en una apuesta de éxito asegurada.