Salares es un pequeño tesoro morisco de la Axarquía, donde la arquitectura andalusí y el paisaje de montaña crean un entorno auténtico y profundamente tradicional.
Salares es un municipio de la provincia de Málaga, en Andalucía, España. Pertenece a la Comarca de La Axarquía.
Salares es uno de los pueblos más singulares de la Axarquía malagueña, conocido por conservar de manera excepcional su trazado urbano de origen andalusí. El municipio se sitúa en la ladera de la Sierra de Almijara, rodeado de un paisaje abrupto y verde que combina bancales agrícolas, barrancos y zonas de monte mediterráneo. Su pequeño tamaño y su localización en un entorno natural protegido hacen que mantenga una atmósfera tranquila, auténtica y muy ligada a su pasado morisco.
El visitante puede recorrer el casco histórico disfrutando de la arquitectura popular y del ambiente sereno del municipio. La cercanía al Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama convierte a Salares en un punto de partida ideal para rutas de senderismo, especialmente hacia Sedella y Canillas de Aceituno. El pueblo también cuenta con el Punto Vuela Salares, ubicado en la Calle Iglesia, donde se ofrece información turística y atención al visitante
· Información turística Local: calle Iglesia nº 2 Teléfono 952508903 web: salares.es
El patrimonio histórico de Salares es uno de los más valiosos de la comarca. El elemento más emblemático es el Puente Árabe, una estructura medieval que cruza el río Salares y que constituye uno de los accesos tradicionales al pueblo. Junto a él se encuentra la Iglesia de Santa Ana, construida sobre una antigua mezquita y que conserva un alminar mudéjar considerado uno de los más importantes de la provincia. El entramado de calles estrechas, empinadas y sinuosas mantiene la esencia del urbanismo islámico, con viviendas blancas que se adaptan al relieve y rincones que conservan la estética tradicional de la Axarquía.
Arenas-Árchez-Canillas de Aceituno-Salares-Sedella
Las raíces árabes de la Axarquía se evidencian en estos cinco pequeños pueblos de interior salpicados de alminares, arcadas y otros detalles que confieren a esta ruta un embrujo encantador.
Los viajeros que recorren los escasos 40 kilómetros que componen esta ruta se encontrarán con cinco pequeñas poblaciones que aún conservan los ejemplos de arquitectura mudéjar más destacados de la zona. Arenas, Árchez, Salares, Sedella y Canillas de Aceituno son pueblos de auténtico trazado mudéjar que dejan en quien los visita la sensación de haber traspasado la frontera del tiempo.
La conquista cristiana de la Axarquía no se produjo hasta 1487. El término "mudéjar", que proviene de la voz árabe "mudayya", se aplica a los hispanomusulmanes que, tras la conquista cristiana, permanecieron bajo el nuevo estado castellano conservando su religión, lengua y organización jurídica.
Se considera como rasgos mudéjares el uso del ladrillo, de la cerámica vidriada, y las yeserías como revestimiento y ornamentación exteriores. Los materiales que se empleaban en su construcción eran pobres pero bastante útiles, pues permitían levantar los edificios con rapidez y economía. Pero el influjo musulmán en el arte mudéjar no solo está la ornamentación, sino también en las estructuras arquitectónicas como La Casa de la Reina Mora o El Diezmo en Canillas de Aceituno y La Casa Torreón en Sedella que forman parte del patrimonio mudéjar civil de la zona, así como en las torres campanarios y las armaduras de las cubiertas y techumbres de madera que van a cubrir los techos de las iglesias. Destacan en esta ruta el Alminar y el Puente de Salares, la Torre de Árchez, Daimalos en Arenas y Sedella. Tal es la importancia de esta cultura en la zona que en el municipio de Salares de celebra en el mes de septiembre el festival Árabe Andalusí. Se trata de una zona de gran importancia medioambiental por su cercanía al Parque Natural. En ella podemos destacar las rutas que desde Canillas de Aceituno llegan a la Maroma a 2069 metros de altitud.
Festival Árabe Andalusí de Salares: El Festival Árabe Andalusí de Salares ofrece una experiencia única para revivir las tradiciones y la historia de la época morisca. Durante tres días, el municipio se convierte en un escenario de música, danza, gastronomía y representaciones teatrales que muestran la influencia árabe en la cultura andaluza. Salares rinde homenaje a sus antiguos habitantes, transformando sus calles en una aldea morisca con su zoco y pobladores vestidos a la usanza típica. Las jornadas se inauguran el viernes con la banda de música de Salares, dando inicio a este viaje en el tiempo.