Información turística
Santa Cruz de la Seros, un pequeño y escondido pueblo rodeado de montañas, es uno de los enclaves culturales y paisajísticos más importantes del Pirineo aragonés.
Podrás disfrutar de su tranquilidad y de la naturaleza de este espacio natural protegido, rodeado además de algunas piezas del más bello románico español, como el Monasterio de San Juan de la Peña, antiguo panteón del Reino de Aragón donde descansaron los primeros monarcas de su historia.
Santa Cruz de la Serós, está situado en el valle del Aragón, a diez minutos de Jaca (única ciudad de España que ha sido candidata a organizar unos Juegos Olímpicos de invierno) y a media hora (40km) de las estaciones invernales de Candanchú y Astún.
MONASTERIO DE SAN JUAN DE LA PEÑA: El primer panteón real de la recién creada Corona de Aragón (S.XI) fue instalado en uno de los monasterios más antiguos y sin duda el más imporante del Reino. A unos minutos de Santa Cruz de la Serós, se escondía de los ataques de las ordas musulmanas simbiotizándose con el entorno bajo la gran peña de la que toma su nombre y que le sirve a su vez de techo y cobijo. Cuando se quedó pequeño y tras su incedio, los monjes construyeron, un km más arriba, el monasterio Nuevo de San Juan de la Peña (S.XVIII) que acaba de ser remodelado y reconvertido en un centro de interpretación del Reino de Aragón tras una grandiosa inversión de más de 24 millones de euros.
Podrás disfrutar de su tranquilidad y de la naturaleza de este espacio natural protegido, rodeado además de algunas piezas del más bello románico español, como el Monasterio de San Juan de la Peña, antiguo panteón del Reino de Aragón donde descansaron los primeros monarcas de su historia.
Santa Cruz de la Serós, está situado en el valle del Aragón, a diez minutos de Jaca (única ciudad de España que ha sido candidata a organizar unos Juegos Olímpicos de invierno) y a media hora (40km) de las estaciones invernales de Candanchú y Astún.
MONASTERIO DE SAN JUAN DE LA PEÑA: El primer panteón real de la recién creada Corona de Aragón (S.XI) fue instalado en uno de los monasterios más antiguos y sin duda el más imporante del Reino. A unos minutos de Santa Cruz de la Serós, se escondía de los ataques de las ordas musulmanas simbiotizándose con el entorno bajo la gran peña de la que toma su nombre y que le sirve a su vez de techo y cobijo. Cuando se quedó pequeño y tras su incedio, los monjes construyeron, un km más arriba, el monasterio Nuevo de San Juan de la Peña (S.XVIII) que acaba de ser remodelado y reconvertido en un centro de interpretación del Reino de Aragón tras una grandiosa inversión de más de 24 millones de euros.