Información general:
Miravete de la Sierra es un municipio de la provincia de Teruel, en Aragón, España. Pertenece a la Comarca del Maestrazgo.
Esta villa de la provincia de Teruel está situada al pie de la Sierra de Lastra (Sistema Ibérico), en el curso alto del río Guadalope. La población se encuentra en las inmediaciones de la Sierra de Gúdar, escoltada por el monte de San Cristóbal y la ermita que lleva su mismo nombre y al cobijo de la depresión del Guadalope que baña su margen contraria. Sus tierras fueron reconquistadas por Alfonso I el Batallador, y más tarde adjudicadas al rey Jaime I, quien las aprovechó para su solaz y caza del jabalí.
En la entrada del pueblo se alza la cruz que delimita el término, fechada en el siglo XVI. Un puente medieval enlaza el Arrabal con la plaza Mayor, presidida ésta por un olmo centenario de grosor considerable.El Ayuntamiento consta de un trinquete con arcos de medio punto. Su iglesia parroquial es un claro ejemplo de estilo gótico tardío (Iglésia de Nuestra Señora de las Nieves). Posee un patio cerrado frente a la fachada principal y una manera de claustro con ojivas. Un pasadizo comunica con la calle de los Palillos. Sobre los edificios se hallan dos piedras inclinadas denominadas del Castillo, pues se especula que se erigió allí una antigua fortaleza que dominaba el valle del Guadalope.
Esta villa de la provincia de Teruel está situada al pie de la Sierra de Lastra (Sistema Ibérico), en el curso alto del río Guadalope. La población se encuentra en las inmediaciones de la Sierra de Gúdar, escoltada por el monte de San Cristóbal y la ermita que lleva su mismo nombre y al cobijo de la depresión del Guadalope que baña su margen contraria. Sus tierras fueron reconquistadas por Alfonso I el Batallador, y más tarde adjudicadas al rey Jaime I, quien las aprovechó para su solaz y caza del jabalí.
En la entrada del pueblo se alza la cruz que delimita el término, fechada en el siglo XVI. Un puente medieval enlaza el Arrabal con la plaza Mayor, presidida ésta por un olmo centenario de grosor considerable.El Ayuntamiento consta de un trinquete con arcos de medio punto. Su iglesia parroquial es un claro ejemplo de estilo gótico tardío (Iglésia de Nuestra Señora de las Nieves). Posee un patio cerrado frente a la fachada principal y una manera de claustro con ojivas. Un pasadizo comunica con la calle de los Palillos. Sobre los edificios se hallan dos piedras inclinadas denominadas del Castillo, pues se especula que se erigió allí una antigua fortaleza que dominaba el valle del Guadalope.
El CAMINO DE SAN VICENTE MARTIR:
Es un camino que rememora los pasos del santo, cuando en el siglo IV de nuestra era fue apresado en Zaragoza junto al Obispo Valero por los soldados romanos enviados por el Cónsul Daciano y trasladado a Valencia para sufrir martirio ante la negativa a renunciar a su fe. Así la difusión del conocimiento de este hecho provocó en los siglos siguientes una corriente de peregrinaciones desde toda Europa hasta Valencia para visitar los restos del mártir en San Vicente de la Roqueta, convirtiéndose este fenómeno en algo muy anterior a las peregrinaciones medievales a Santiago de Compostela.
El Viaje: La maravilla que os proponemos es una ruta de 17 siglos que se quedó dormida por la dominación musulmana y que nosotros vamos a ser protagonistas de su despertar. Así pedalearemos con Vicentius por tierras de pasado esplendor en un recorrido de cinco provincias y dos Comunidades autónomas que nos mostrarán pueblecitos perdidos de la modernidad , sonrisas francas de gentes que viven de sus manos y unos paisajes de los que estremecen. Así que quitémonos de encima los problemas del día a día, estemos abiertos a dejarnos sorprender por pueblos de encanto ancestral, de olivos milenarios, de senderos de la historia, de mansiones e Iglesias que albergan mil secretos. Pedaleemos, pongámonos el calzado de la sonrisa y seamos respetuosos, nadie más que nosotros, con las gentes del Camino pues será la semilla que plantemos para los que nos sigan.
El Viaje: La maravilla que os proponemos es una ruta de 17 siglos que se quedó dormida por la dominación musulmana y que nosotros vamos a ser protagonistas de su despertar. Así pedalearemos con Vicentius por tierras de pasado esplendor en un recorrido de cinco provincias y dos Comunidades autónomas que nos mostrarán pueblecitos perdidos de la modernidad , sonrisas francas de gentes que viven de sus manos y unos paisajes de los que estremecen. Así que quitémonos de encima los problemas del día a día, estemos abiertos a dejarnos sorprender por pueblos de encanto ancestral, de olivos milenarios, de senderos de la historia, de mansiones e Iglesias que albergan mil secretos. Pedaleemos, pongámonos el calzado de la sonrisa y seamos respetuosos, nadie más que nosotros, con las gentes del Camino pues será la semilla que plantemos para los que nos sigan.
La ruta en su estapa por Miravete:
Cantavieja es un precioso pueblo del Maestrazgo de Teruel al que se accede tras una vertiginosa bajada tras haber atravesado lo que los lugareños llaman el “altiplano” a unos 1.200 km de altitud por pueblos en pendiente de encanto ancestral como Bueña, Fuentes Calientes, Miravete de la Sierra, Villarroya de los Pinares y Fortanete y hace su entrada en la historia gracias a la Reconquista pues la Orden del Temple la situó como el lugar más importante de su entorno. Y lo que me cuentan los paisanos es que en el siglo XIX, es cuando la villa supera el protagonismo que siempre había y se convierte en el centro de un pequeño estado bajo el mando del general Cabrera, llamado el Tigre del Maestrazgo. Casi nada, un verdadero guerrero de las montañas que goza de una imponente muralla pues, ya que fortificada en 1835.