Pasar al contenido principal

Información general:
Cuéllar es un municipio de la provincia de Segovia, en Castilla y León, España. Asentada desde la prehistoria sobre varias colinas y rodeada de la mayor extensión de pino resinero de Europa es el núcleo de población más importante de la provincia, con 9.800 habitantes. Se define esencialmente como “Villa del Mudéjar”.
Cuando paseamos por sus viejas y empinadas calles nos sorprende la gran riqueza monumental que el paso de la historia ha ido dejando en las calles y los edificios de la villa: Palacios, casas blasonadas, arquitectura popular, conventos, castillo... y fundamentalmente las iglesias, con sus torres de piedra, marcan y definen el perfil de Cuéllar.
Cuéllar se encuentra a 60 Kms. al Norte de la capital segoviana por la carretera A 601, y a 50 Kms. al Sur de Valladolid por la misma carretera. Los 150 Kms. que hay desde Madrid podremos hacerlos bien por Segovia capital o desde la N-I (Madrid-Burgos) desviándonos con dirección a Cuéllar (C-112) en Cerezo de Abajo.
Historia:
Repoblada a partir del siglo XI, fue sobre todo en el siglo XIII cuando llegó el esplendor económico basado en la economía ganadera de la lana. Esta riqueza permitió que en sólo un siglo se construyeran más de una decena de iglesias mudéjares, tomando el ladrillo como material básico para sus portadas y ábsides, la madera para sus techumbres artesonadas y los muros de mampostería en piedra caliza para el resto de la construcción. Todas ellas hacen de Cuéllar el núcleo más rico en Mudéjar de Castilla y León.
Además hay que señalar que fué ésta una población donde convivieron en buena armonía las tres culturas medievales de la península: judíos, moros y cristianos. Fruto de esta convivencia quedan vestigios como la Judería, la calle de Morería o la necrópolis musulmana de Santa Clara, auténticos testimonios en el amplio conjunto histórico medieval.
Lugares de Interés:
· Iglesia de Santiago: De este antiguo monumento sólo se conserva su ábside. Muy interesante de visitar porque permite apreciar las arquerías de ladrillo, el juego de las ventanas en saetera o la excelente vista que desde este lugar se ve en el horizonte: el mar de pinares.
· Iglesia de San Andrés: Extramuros de la ciudad, tiene una de las plantas más perfectas del arte mudéjar. Una nave central y dos laterales rematan en un triple ábside de arquerías y casetones de ladrillos que se prolongan en el exterior de los muros de las dos naves laterales. Interesante en su interior es su gran riqueza escultórica, representada sobre todo por un Calvario románico, sin olvidar las pinturas mudéjares recientemente descubiertas en sus ábsides.
· Iglesia de San Martín: De las iglesias propiamente mudéjares hay que destacar San Martín por su conservación, restaurada por la Escuela Taller. Es la primera donde hemos podido ver el mudéjar en estado puro, libre de yesos y escayolas de otros siglos. Este templo en la actualidad alberga el Centro de Interpretación del Arte Mudéjar.
· Iglesia San Pedro: A pesar de que el gran momento de la arquitectura medieval fue el siglo XIII, ya en el siglo XI se había construido la románica iglesia de San Pedro, situada en la parte baja de la villa. Es el remate del segundo recinto amurallado de la ciudad, sirviendo su ábside de bastión defensivo de una puerta fortificada que se conservaba junto a la iglesia hasta principios del siglo XX.
· Iglesia de El Salvador: Se trata igualmente de una iglesia mudéjar con un ábside de arquerías y casetones de ladrillos, donde destacan unos imponentes arbotantes que sirven de contrafuertes al propio ábside. También hay que destacar su esbelta torre situada a los pies de la iglesia.
· Iglesia de San Esteban: En la parte alta de la Villa, sirve como espolón que cerraba el muro de la ciudadela. Esta iglesia nos ofrece el ábside más representativo del mudéjar castellano, así como cuatro sepulcros de alabastro en el interior, de este mismo estilo, pero del siglo XVI. Forma un interesante conjunto con su necrópolis, recuperada como parte del Parque Arqueológico Medieval de San Esteban, donde se muestran tenerías, pozos de nieve, silos de alimentos y tumbas antropomorfas.?
· El Castillo habitado: Se trata de una visita teatralizada en “El Torreón de la Memoria” y en las bodegas del castillo, donde nos sorprenderán todos los fines de semana del año distintos personajes dando vida a sus pequeñas batallas, historias o los sufridos trabajos que se realizaban durante la Edad Media.
· El Centro de Interpretación del Arte Mudéjar: Se encuentra ubicado en la iglesia de San Martín, a través de la imagen, la música y la palabra, podremos comprender un arte, el mudéjar... participar en su construcción y comprobar cómo convivían en el siglo XII las tres culturas existentes.?
Gastronomía y Tradiciones:
Ya en 1499 en Las Ordenanzas de la Villa se dedicaba un espacio al tema de los encierros. Desde entonces, la fiesta no ha hecho más que crecer hasta convertirse en una de las más populares de la región. Están declarados de interés turístico nacional, por estar documentados como más antiguos de España. A partir del último domingo de agosto cinco encierros recorren las calles de la Villa.
En cuanto a las ferias destacar la Feria Comarcal que se celebra la Semana de Pascua, de viernes a domingo. Igualmente a destacar la Feria Medieval Mudéjar que coincide con el penúltimo fin de semana de agosto. Sin olvidar la Romería de Ntra. Sra. del Henar que a mediados de septiembre reúne a miles de personas en la pradera de dicho Santuario.
Degustar el lechazo asado en horno de leña es el mayor regocijo para el paladar del visitante. Junto a él no pueden faltar, según la temporada, los níscalos de los pinares de la zona, las endivias y la achicoria en helado, tarta o infusión. Los embutidos, los quesos de oveja y las pastas tienen un merecido prestigio por su ya antigua calidad.
Rutas y Recursos Naturales:
Cuéllar es la cabecera de la Comunidad de Villa y Tierra de su nombre. Engloba a 36 pueblos en medio de una zona de pino resinero que constituyó su principal riqueza hasta no hace mucho tiempo. Hoy es una gran mancha verde de alto valor ecológico y paisajístico. El río Cega discurre abrazado por un largo bosque de ribera, muy característico de la meseta castellana. Alamos, avellanos, endrinos... constituyen el hábitat de una variada avifauna. Todo esto se puede recorrer por una senda ecológica que ha sido preparada por la Escuela Taller: La Senda de Los Pescadores, junto al puente de El Segoviano.
Información de interés

Logos Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia - Gobierno de España