Información general:
Vall d'Alba es un municipio de la provincia de Castellón, en la Comunidad Valenciana, España. Vall d’Alba, uno de los pueblos más bellos de la provincia de Castelló, goza de una situación privilegiada: a 300 metros de altura y a poco más de 20 kilómetros no sólo de la capital, sino también de las playas más populares del litoral castellonense. El término municipal de Vall d’Alba se extiende a lo largo y ancho de 53 kilómetros cuadrados salpicado por pequeños altos, siendo el más importante el de Beca, que llega a los 500 metros de altitud.
Vall d’Alba es una localidad moderna con todos los servicios y comodidades que conserva intacto su profundo sabor de pueblo que sabe mantener su cultura y sus más ancestrales tradiciones. Su casco urbano se encuentra en una suave ladera que se abre al valle del Pla de l’Arc, aunque sus poco más de 2.000 habitantes también se concentran en las numerosas masías diseminadas por todo el término, así como en las partidas de La Barona, La Pelejana, La Pelejaneta y Montalba, hermosos parajes con su propia personalidad e identidad.
La ganadería y la agricultura mantienen en Vall d’Alba una gran importancia, incluso a nivel cultural y social. Viñedos, olivos y almendros forman parte del paisaje de Vall d’Alba, pero lo cierto es que la actividad económica ha registrado un gran cambio en los últimos años y la industria ha ido ganando posiciones y, ahora, ya se puede considerar como el principal pilar de la economía local al sector cerámico y a sus fábricas auxiliares.
Ayuntamiento Vall d´Alba: Pza. Mayor Tel.: 964 32 00 01
Vall d’Alba es una localidad moderna con todos los servicios y comodidades que conserva intacto su profundo sabor de pueblo que sabe mantener su cultura y sus más ancestrales tradiciones. Su casco urbano se encuentra en una suave ladera que se abre al valle del Pla de l’Arc, aunque sus poco más de 2.000 habitantes también se concentran en las numerosas masías diseminadas por todo el término, así como en las partidas de La Barona, La Pelejana, La Pelejaneta y Montalba, hermosos parajes con su propia personalidad e identidad.
La ganadería y la agricultura mantienen en Vall d’Alba una gran importancia, incluso a nivel cultural y social. Viñedos, olivos y almendros forman parte del paisaje de Vall d’Alba, pero lo cierto es que la actividad económica ha registrado un gran cambio en los últimos años y la industria ha ido ganando posiciones y, ahora, ya se puede considerar como el principal pilar de la economía local al sector cerámico y a sus fábricas auxiliares.
Ayuntamiento Vall d´Alba: Pza. Mayor Tel.: 964 32 00 01
Historia:
Vall d’Alba es un pueblo con una larga y rica historia. De hecho, su nombre conserva claras reminiscencias mozárabes y, aunque mucha hipótesis, podría significar “la alquería blanca”, en referencia a una importante construcción árabe que fue el origen de este núcleo poblacional y que el rey Jaime I puso bajo el dominio del monasterio de Benifaça para, años más tarde, exactamente en 1244, volver a recuperar para el patrimonio real a cambio de una asignación perpetua al monasterio de 70 maravedíes de oro anuales sobre las rentas de Tortosa.
La repoblación cristiana de Vall d’Alba se produjo en 1264, precisamente el año en que la todavía aldea recibe en Burriana su Carta Pobla.
En aquel año, Fra Gui de la Gespa, de la Orden del Hospital, a la que el Rey Conquistador había cedido el control del núcleo, concedió la “alquería Alba”a trece familias que provenían de las tierras de Vilafamés. Los territorios pasaron posteriormente a dominios de la Orden de Montesa, junto a Vilafamés, municipio al que estuvo ligada en calidad de aldea hasta su segregación, que tuvo lugar el 4 de junio de 1925.
Desde su segregación, Vall d’Alba no ha dejado de crecer y evolucionar hasta convertirse en un claro referente del progreso y la evolución para toda la Comunidad Valenciana. Vall d’Alba tiene muy presente su historia, pero mira de cara al siglo XXI.
La repoblación cristiana de Vall d’Alba se produjo en 1264, precisamente el año en que la todavía aldea recibe en Burriana su Carta Pobla.
En aquel año, Fra Gui de la Gespa, de la Orden del Hospital, a la que el Rey Conquistador había cedido el control del núcleo, concedió la “alquería Alba”a trece familias que provenían de las tierras de Vilafamés. Los territorios pasaron posteriormente a dominios de la Orden de Montesa, junto a Vilafamés, municipio al que estuvo ligada en calidad de aldea hasta su segregación, que tuvo lugar el 4 de junio de 1925.
Desde su segregación, Vall d’Alba no ha dejado de crecer y evolucionar hasta convertirse en un claro referente del progreso y la evolución para toda la Comunidad Valenciana. Vall d’Alba tiene muy presente su historia, pero mira de cara al siglo XXI.
Lugares de Interés:
Vall d’Alba posee un importante patrimonio de arquitectura popular. A lo largo del término se pueden encontrar numerosas masías, así como antiguas norias y construcciones rurales que aportan un atractivo tipismo al singular paisaje valldalbense. Pero, además, hay que dedicar una especial atención las ermitas distribuidas por los distintos núcleos poblaciones: la de Sant Antoni en el Mas d’Alentao, la de Sant Josep en el Mas de Toribio, Sant Antoni Abat en Montalba, Sant Antoni en La Pelejaneta y Masía Sena en el Pla de l’Arc.Y en el corazón del casco urbano de Vall d’Alba está la Iglesia Parroquial dedicada a San Juan Bautista y la Inmaculada Concepción, construida en 1902.
Dominando el núcleo urbano se encuentra la ermita en honor a Sant Cristòfol, creada a imitación de las ermitas de los siglos XVI y XVII con piedra de cantera, se inauguró con una gran fiesta en 1996, en lo alto de la sierra de l’Albea, desde la que ser puede contemplar todo el municipio. Cada mes de mayo, todos los valldalbenses acuden en romería a la ermita para reivindicar su condición de pueblo.
En la capilla de la ermita de la pedanía de La Barona, situada a sólo 3 kilómetros de la población, se conserva un hermoso lienzo del XVIII representando a la Virgen sedente con el Niño en brazos.
Pasear por Vall d’Alba permite descubrir numerosas obras de arte en sus calles y plazas, La última incorporación al patrimonio municipal es la escultura de la “Mujer labradora”, una bellísima obra del artista Santiago Soro que puede admirarse en la plaza de la Concordia.
Una obra que se ha convertido en todo un símbolo deVall d’Alba,“El bou” de Ripollés que, con sus formas vanguardistas e innovadoras, preside la avenida Vilafranca, indicando el camino hacia la plaza de toros. En Vall d’Alba se pueden encontrar otras obras firmadas por el mundialmente famoso Ripollés, que cuenta con una calle en el municipio: la llamativa y hermosa “Font dels Caragols” que se puede encontrar en la plaza Martínez, al lado del Museo Etnológico, o las siempre sorprendentes y llamativas esculturas junto al Instituto de Educación Secundaria “Alfonso XIII”.
Tampoco hay que dejar de visitar la estatua que reproduce la figura del rey Jaume I y que está ubicada en la plaza 9 d’Octubre, muy cerca de la plaza Diputación, en la entrada al municipio para los que llegan desde Castellón, en la que una hermosa y artística fuente da la bienvenida a los visitantes.
Precisamente, en la rotonda de acceso al municipio se puede admirar la hermosa escultura “Homenaje al labrador”, realizada por Enrique Bernal.
Dominando el núcleo urbano se encuentra la ermita en honor a Sant Cristòfol, creada a imitación de las ermitas de los siglos XVI y XVII con piedra de cantera, se inauguró con una gran fiesta en 1996, en lo alto de la sierra de l’Albea, desde la que ser puede contemplar todo el municipio. Cada mes de mayo, todos los valldalbenses acuden en romería a la ermita para reivindicar su condición de pueblo.
En la capilla de la ermita de la pedanía de La Barona, situada a sólo 3 kilómetros de la población, se conserva un hermoso lienzo del XVIII representando a la Virgen sedente con el Niño en brazos.
Pasear por Vall d’Alba permite descubrir numerosas obras de arte en sus calles y plazas, La última incorporación al patrimonio municipal es la escultura de la “Mujer labradora”, una bellísima obra del artista Santiago Soro que puede admirarse en la plaza de la Concordia.
Una obra que se ha convertido en todo un símbolo deVall d’Alba,“El bou” de Ripollés que, con sus formas vanguardistas e innovadoras, preside la avenida Vilafranca, indicando el camino hacia la plaza de toros. En Vall d’Alba se pueden encontrar otras obras firmadas por el mundialmente famoso Ripollés, que cuenta con una calle en el municipio: la llamativa y hermosa “Font dels Caragols” que se puede encontrar en la plaza Martínez, al lado del Museo Etnológico, o las siempre sorprendentes y llamativas esculturas junto al Instituto de Educación Secundaria “Alfonso XIII”.
Tampoco hay que dejar de visitar la estatua que reproduce la figura del rey Jaume I y que está ubicada en la plaza 9 d’Octubre, muy cerca de la plaza Diputación, en la entrada al municipio para los que llegan desde Castellón, en la que una hermosa y artística fuente da la bienvenida a los visitantes.
Precisamente, en la rotonda de acceso al municipio se puede admirar la hermosa escultura “Homenaje al labrador”, realizada por Enrique Bernal.
Fiestas Populares y Tradiciones:
El calendario festivo de Vall d'Alba comienza en enero cuando tanto en la población como en La Barona, La Pelejana y Mas La Sena se celebra "Sant Antoni" con reparto de "rotllo i vi", la procesión de las caballerías, la hoguera y verbena. El sábado siguiente a la fiesta tiene lugar la "huità" en la que se reparten altramuces, cacahuetes y vino.
En verano el caserío de Montalba celebra las fiestas en honor a "Sant Antoni Abat", con verbenas y toros, además de la procesión de las caballerías, la hoguera, el reparto del "rotllo i vi" y como no la "huità", el sábado siguiente ofrecida por la comisión encargada de celebrar las fiestas el año próximo.
También en la Masía d'Alentao celebran sus típicas fiestas en junio, en julio el Pla de l’Arc celebra sus fiestas con toros y verbenas al aire libre, en honor a Sant Jaume, mientras a primero de agosto celebra fiestas en honor de Ntra. Sra. de los Ángeles la aldea de La Barona.
Para cerrar el ciclo festivo las fiestas patronales de Vall d'Alba tienen lugar la última semana de agosto, en ellas predominan los toros, con los típicos encierros a la manera de los Sanfermines, y las verbenas al aire libre junto con otros actos culturales y deportivos en los que el municipio muestra a sus habitantes y turistas lo mejor de su hacer y de sus tradiciones.
Y cada mes de mayo, desde 1996, los valldalbenses van en romería a la ermita de Sant Cristòfol. Todos los romeros se concentran frente al Ayuntamiento para recoger el pañuelo de manos de la reina de las fiestas y sus damas de honor, tras lo cual toda la comitiva se traslada a la Iglesia Parroquial para, tras escuchar misa, sacar en procesión la imagen del santo hasta su ermita. Del traslado de la imagen de Sant Cristòfol hasta la “muntanyeta” se encargan, habitualmente, los quintos, aunque son muchos los vecinos que, en algún momento del trayecto, también quiere participar en este singular acto de devoción. Y desde la Iglesia Parroquial se inicia el ascenso hasta la ermita, donde se celebra la tradicional misa que es seguida por todos en medio de un respetuoso silencio. Posteriormente, la totalidad de los asistentes pueden degustar una gigantesca paella que sirve para reponer y que ya se ha convertido en uno de los símbolos más populares de la jornada.
Además de disfrutar de sus fiestas y del contacto con la naturaleza a través de paseos, tanto a pie como en bicicleta de montaña, Vall d'Alba cuenta con una importante infraestructura deportiva en la destacamos: piscinas, canchas de tenis, frontón, pista polideportiva, campo de fútbol, etc.
Otro de los deportes que cuentan con una gran afición en esta localidad es la caza, especialmente con escopeta, ésta última a la perdiz, conejo, liebre y tordo (al paso y a la "xoca").
En verano el caserío de Montalba celebra las fiestas en honor a "Sant Antoni Abat", con verbenas y toros, además de la procesión de las caballerías, la hoguera, el reparto del "rotllo i vi" y como no la "huità", el sábado siguiente ofrecida por la comisión encargada de celebrar las fiestas el año próximo.
También en la Masía d'Alentao celebran sus típicas fiestas en junio, en julio el Pla de l’Arc celebra sus fiestas con toros y verbenas al aire libre, en honor a Sant Jaume, mientras a primero de agosto celebra fiestas en honor de Ntra. Sra. de los Ángeles la aldea de La Barona.
Para cerrar el ciclo festivo las fiestas patronales de Vall d'Alba tienen lugar la última semana de agosto, en ellas predominan los toros, con los típicos encierros a la manera de los Sanfermines, y las verbenas al aire libre junto con otros actos culturales y deportivos en los que el municipio muestra a sus habitantes y turistas lo mejor de su hacer y de sus tradiciones.
Y cada mes de mayo, desde 1996, los valldalbenses van en romería a la ermita de Sant Cristòfol. Todos los romeros se concentran frente al Ayuntamiento para recoger el pañuelo de manos de la reina de las fiestas y sus damas de honor, tras lo cual toda la comitiva se traslada a la Iglesia Parroquial para, tras escuchar misa, sacar en procesión la imagen del santo hasta su ermita. Del traslado de la imagen de Sant Cristòfol hasta la “muntanyeta” se encargan, habitualmente, los quintos, aunque son muchos los vecinos que, en algún momento del trayecto, también quiere participar en este singular acto de devoción. Y desde la Iglesia Parroquial se inicia el ascenso hasta la ermita, donde se celebra la tradicional misa que es seguida por todos en medio de un respetuoso silencio. Posteriormente, la totalidad de los asistentes pueden degustar una gigantesca paella que sirve para reponer y que ya se ha convertido en uno de los símbolos más populares de la jornada.
Además de disfrutar de sus fiestas y del contacto con la naturaleza a través de paseos, tanto a pie como en bicicleta de montaña, Vall d'Alba cuenta con una importante infraestructura deportiva en la destacamos: piscinas, canchas de tenis, frontón, pista polideportiva, campo de fútbol, etc.
Otro de los deportes que cuentan con una gran afición en esta localidad es la caza, especialmente con escopeta, ésta última a la perdiz, conejo, liebre y tordo (al paso y a la "xoca").
Gastronomía:
En cuanto a gastronomía cuenta Vall d'Alba con un gran número de restaurantes de reconocida fama por su buen hacer ante los fogones, en ellos podemos encontrar un amplio recetario de la cocina tradicional en las que las carnes y los embutidos, de extraordinaria calidad, son fundamentales junto a las verduras y como no a la tradicional paella. Otros de los platos destacables son la olla de verduras y el cerdo, el "tombet" y el conejo asado con ajoaceite.
Como postres destacamos los elaborados con almendras y los tradicionales "pastissos" de cabello de ángel (confitura de calabaza) y boniato y los "rollets d'aiguardent". Asimismo, hoteles, restaurantes, bares, pubs y discotecas, complementan la interesante oferta de ocio que Vall d'Alba ofrece a todos sus visitantes.
Como postres destacamos los elaborados con almendras y los tradicionales "pastissos" de cabello de ángel (confitura de calabaza) y boniato y los "rollets d'aiguardent". Asimismo, hoteles, restaurantes, bares, pubs y discotecas, complementan la interesante oferta de ocio que Vall d'Alba ofrece a todos sus visitantes.