Bonos Turismo Rural Asturias: dormir en un pueblo para descubrir su entorno
Viajar a Asturias con un alojamiento rural como base es una forma de recorrer el territorio con calma: despertar entre montañas, caminar hasta una aldea cercana, visitar artesanos, probar productos locales y terminar el día en un restaurante del pueblo. Los Bonos Turismo Rural Asturias permiten que esta experiencia sea más accesible y, sobre todo, más completa.
El programa, impulsado por el Principado, busca incentivar las estancias en temporada media y baja, distribuir viajeros por distintos concejos y generar actividad económica en los pueblos. En septiembre se incorporaron 4.000 nuevos bonos, tras agotarse los 9.333 de la primera convocatoria de 2026. Actualmente, prácticamente 400 alojamientos rurales están adheridos.
¿Cómo funciona el Bono Turismo Rural Asturias?
- El viajero adquiere un bono por 75 € y recibe 150 € de saldo.
- Los otros 75 € los aporta el Principado de Asturias.
- Cada persona puede disponer de hasta dos bonos al año.
- El Bono es digital y personal.
- Es válido únicamente en los establecimientos rurales adheridos al Bono Turismo Rural Asturias.
- La estancia mínima es de dos noches.
- Puede consumirse en una única reserva o por tramos.
- En reservas de grupo pueden combinarse varios bonos.
- Los bonos pueden disfrutarse hasta el 31 de diciembre de 2026 y siempre dentro de los periodos habilitados.
- Accede al listado de alojamientos adheridos al Bono Turismo Rural Asturias para elegir destino y casa rural.
Una vez que hayas elegido tu destino y tu alojamiento en el listado del enlace anterior que te permite filtrar por municipios y características, regístrate para obtener el bono. Esta iniciativa es solo el punto de partida: el objetivo de esta campaña es que el viajero descubra pueblos, mercados, rutas, artesanos, gastronomía y paisajes que muchas veces quedan fuera de los circuitos más habituales.
Escapadas para disfrutar Asturias rural con el bono
A continuación proponemos seis propuestas de viaje por la Asturias más rural: Dónde dormir → qué pueblo descubrir → qué visitar → qué hacer → qué probar
1. Taramundi y Los Oscos: artesanía, molinos y tranquilidad rural
Dónde dormir: Casas de aldea rodeadas de bosques, perfectas para desconectar.
Qué pueblos descubrir: Taramundi, Santa Eulalia de Oscos y Villanueva, aldeas que conservan arquitectura tradicional y oficios artesanos.
Qué visitar: Museos de la cuchillería, conjuntos de molinos, antiguas ferrerías y centros etnográficos.
Qué hacer: Rutas suaves entre aldeas, cicloturismo, talleres artesanos y paseos por bosques húmedos.
Qué probar: Quesos locales, embutidos, pan artesano y cocina tradicional del occidente asturiano.
2. Somiedo: brañas, montaña y cultura pastoril
Dónde dormir: Alojamientos rurales de montaña con vistas a valles y brañas.
Qué pueblos descubrir: Pola de Somiedo, Valle de Lago, Caunedo y pequeñas aldeas de alta montaña.
Qué visitar: Brañas somedanas, el Centro de Interpretación del Parque Natural y miradores del valle.
Qué hacer Rutas como Lago del Valle, braña de Sousas o paseos por bosques de hayas.
Qué probar: Carnes de la zona, potes, quesos.
3. Teverga y Quirós: montaña, patrimonio y rutas activas
Dónde dormir: Casas rurales entre montañas y prados.
Qué pueblos descubrir: San Martín de Teverga o Bárzana.
Qué visitar: El Parque de la Prehistoria, colegiatas románicas, patrimonio industrial y museos locales.
Qué hacer: Senda del Oso, rutas por desfiladeros, cicloturismo y miradores.
Qué probar: Quesos, embutidos y cocina casera de montaña.
4. Cangas del Narcea y el suroccidente: vino, patrimonio y grandes bosques
Dónde dormir: Casas rurales entre viñedos y bosques.
Qué pueblos descubrir: Cangas del Narcea, Besullo o aldeas del valle del río Ibias.
Qué visitar: Bodegas de la DOP Cangas, monasterios, museos y patrimonio tradicional.
Qué hacer: Rutas por el bosque de Muniellos (con permiso), miradores y recorridos por aldeas.
Qué probar: Vinos locales, embutidos, repostería tradicional.
5. Boal y el occidente: aldeas, prados y una Asturias menos conocida
Dónde dormir: Alojamientos rurales rodeados de colinas y prados verdes.
Qué pueblo descubrir: Boal, Castrillón y pequeñas aldeas colgadas sobre el río Navia.
Qué visitar: Museos etnográficos, hórreos, ferrerías y arquitectura tradicional.
Qué hacer: Rutas entre aldeas, miradores y pequeñas carreteras rurales.
Qué probar: Miel, quesos y cocina casera del occidente.
6. Cangas de Onís y el oriente rural: pueblos, productos locales y naturaleza
Dónde dormir: Casas rurales en aldeas del entorno, lejos de las zonas más concurridas.
Qué pueblo descubrir: Más allá de Cangas, toda la Comarca de los Picos de Europa: Labra, Bulnes, Benia o El Mazucu.
Qué visitar: Mercados locales, queserías, miradores y patrimonio rural.
Qué hacer: Rutas suaves, cicloturismo y escapadas hacia Picos de Europa.
Qué probar: Quesos locales, sidra y cocina tradicional.
7. Villaviciosa y su entorno rural: pomaradas, sidra y patrimonio
Dónde dormir: Alojamientos rurales entre pomaradas y prados.
Qué pueblo descubrir: Amandi, Peón, Sariego o Valdediós.
Qué visitar: Llagares, mercados, monasterios y patrimonio románico.
Qué hacer: Rutas entre pomaradas, miradores y carreteras rurales recorriendo toda la Comarca de la Sidra.
Qué probar: Sidra, quesos y cocina marinera-rural.
Experiencias que completan la estancia
- Recorrer aldeas y pueblos.
- Visitar mercados, llagares, queserías y artesanos.
- Descubrir hórreos, molinos y ferrerías.
- Rutas de senderismo y cicloturismo.
- Gastronomía local y productos de kilómetro cero.
- Museos etnográficos y centros de interpretación.
- Miradores, bosques, cascadas y espacios naturales.
- Disfrutar del otoño, invierno o primavera en el medio rural.
Dormir en un pueblo es activar la vida del territorio
El Bono Turismo Rural permite que una escapada de dos o más noches se convierta en mucho más que una estancia. Cada reserva genera actividad en restaurantes, mercados, productores, artesanos, guías y pequeños negocios que forman parte de la identidad rural asturiana. Dormir en un pueblo es descubrir todo lo que hay a su alrededor, es generar vida en el mundo rural.